El ojo cítrico: Bakú

En este nuevo artículo de El ojo cítrico, versaremos sobre todo lo ocurrido durante el fin de semana de F1 en Bakú. El GP de Azerbaiyán nunca deja indiferente a nadie y este año, a quienes no han dejado indiferentes, es al equipo Mercedes, quienes no pudieron obtener ningún punto, hecho que no ocurría desde Austria 2018.

Como viene siendo costumbre, toca hablar sobre el que ha sido el Driver Of The Day, Sebastian Vettel. ¿Será esté el resurgir final del Ave Fénix? Tras dos carreras fantásticas, el alemán sigue una línea ascendente y estamos volviendo a ver al Seb que todos queríamos y del que hablé en el primer artículo.

Siguiendo con los elogíos, por fin Red Bull encuentra un piloto capaz de vencer alguna carrera y estar cerca de Max. Checo Perez obtuvo una gran victoria, muy trabajada y ayudada por dos hechos: las paradas en boxes y la pasada de frenada de Hamilton, de quien más adelante se va a hablar.

A destacar los puntos negativos de la carrera, hay tres hechos diferenciados: el incidente de Mazepin con Schumache y Hamilton y Mercedes.

Pocas palabras hay que decir sobre Mazepin. Antes de que comience la carrera, todos sabemos que dará de que hablar y pocas veces en el buen sentido. Esta vez no es la excepción, ya que el ruso por poco provocó un accidente con su compañero de equipo, cerrándole contra el muro en la recta, cuando los dos iban a más de 300 km/h. Nikita debería de ir a hacer el servicio militar y tomarse un descanso de las carreras de coches.

Y por fin, la crítica a los que peor fin de semana han hecho. Todo empezó con un teatro que finalmente se convirtió en la peor pesadilla para el equipo alemán. Se pasaron todo el fin de semana haciendo creer que el coche no iba bien en el circuito azerí. Pero, sorpresa sorpresa, Hamilton obtuvo el segundo lugar en la clasificación. Muchos no creíamos en el teatro y el tiempo, nunca mejor dicho, nos dio la razón. La carrera fue otro tema…

Tras poder adelantar a Leclerc en las primeras vueltas, Lewis tuvo que aguantar la presión de los Red Bull. En la primera parada, y en la que iba a ser la única, Verstappen y Perez, gracias a que Gasly le molestó a Hamilton en boxes, pudieron adelantar al británico en lo que fue una brillante táctica de los de Milton Keynes.

Tras el pinchazo de Max y su posterior abandono, Hamilton se encontraba en una posición ideal. Pero la cagó. Un error con un botón, otra vez, hizo que Hamilton quedara en último lugar. Fallo garrafal que puede costar un campeonato y darle más emoción a los espectadores.

Las dos últimas carreras, pese a ser circuitos con fama de aburridos, nos ha dejado unos podios que ni la porra más loca hubiera acertado. Dentro de dos fines de semana nos encontraremos con el GP de Francia. Consejo: esperar cualquier podio.

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