Después de 4 largas semanas de espera, llega finalmente el Gran Premio de Bélgica de este 2021, carrera disputada en la mayoría de sus ediciones en el legendario Circuito de Spa-Francorchamps, únicamente alternando con los Circuitos de Nivelles-Baulers en 1972 y 1974 Zolder en 1973 y 1975 a 1982. En la edición 2021, se correrá en Spa-Francorchamps como se viene haciendo ya desde hace hace 14 carreras ininterrumpidas (2006 no se celebró).

Esta carrera ha contado con 11 ediciones antes de la creación de la categoría madre, repartidas entre 1925 y 1949, y 65 ediciones oficiales de Fórmula 1 desde 1950 al día de hoy. Los primeros ganadores fueron, en 1925 (pre-F1) Antonio Ascari a bordo de un Alfa Romeo y Juan Manuel Fangio en 1950 (Ya en la era F1), también con un Alfa Romeo.

Dentro de los últimos 20 años, en la F1 moderna, las victorias han estado repartidas entre varios equipos, habiendo una ligera dominancia de Ferrari (7), McLaren (5), Mercedes (4) y Red Bull (3). Sorpresivamente, la dominancia Mercedes no ha sido tan alta en la era híbrida en este circuito, dejando ir las victorias en 2014 a Red Bull y 2018 y 2019 a Ferrari.
Con todo esto en cuenta, veamos cómo es que se tienen que configurar los autos en este particular circuito, que, en ocasiones nos regala lluvia en algunos sectores y sol de mediodía en otros, todo esto gracias a su particular y extensa geografía (7.004 km).
Spa-Francochamps es un circuito “rural”, a diferencia de los circuitos modernos, diseñados específicamente para tener ciertas características de performance, desgaste, rebase, espectáculo para el público, etc, Spa, es un circuito que comenzó su vida como una unión de carreteras a campo abierto, que se cerraban para dar paso al circuito y que, posterior a la carrera se abrían nuevamente.
Dado lo anterior, es un circuito cuyas curvas son totalmente “naturales”, otorgadas por la topografía del terreno donde se encuentran, por lo tanto, son irregulares y muy distintas una de otra. Prácticamente no existen rectas absolutas y su sección más característica es la combinación de Eau Rouge y Raidillon, que viene después de atravesar la lenta horquilla de La Source, donde los pilotos aceleran por una recta en bajada tras lo cual deben encarar una subida con una serie de curvas zigzagueantes (la primera de las cuales es Eau Rouge, y el resto de la combinación Raidillon) que finalizan en contracurva ciega. El gran desafío para todo piloto es tomar Eau Rouge con el acelerador a fondo, lo cual se dice que se ha simplificado en los últimos años debido al uso de tecnología moderna en los monoplazas. Aun así, siguen siendo muy pocos los pilotos que la toman pisando a tope su acelerador.

A excepción del sector medio más apretado, el resto del circuito invita a dejar tirado el downforce y encarar las curvas rápidas a tope, pero no hay que volverse locos, la configuración recomendada es la siguiente:
Aerodinámica:
Hay que bajar la carga aerodinámica tanto como sea posible, pero con algo de compromiso es la mejor manera de asegurarse de moverse constantemente por la pista. Se recomienda, para que el auto sea predecible un 30-35% de carga frontal y un 50-55% de carga trasera.
Balance del Diferencial:
Se suele optar por un 70% para el diferencial en aceleración y un 55% para desaceleración. Esto hará que el coche gire bien, pero también le dará mucha tracción en las curvas más lentas.
Geometría de Suspensión:
Normalmente se opta por un camber completamente positivo en los neumáticos delanteros y completamente negativo en los traseros. Esto ayuda a tener salidas rápidas en las curvas y tener estabilidad frontal en la secciones rápidas y eses.
Suavidad de la Suspensión:
Depende mucho del estilo de manejo del piloto, ya que puede producir sobrevirajes o subvirajes, dependiendo de las preferencias personales.
Normalmente se coloca en 20% la firmeza delantera y 60% la firmeza trasera (siendo 100% lo más firme posible), y las barras estabilizadoras en 70%-90%. Esto proporciona una buena rotación en las esquinas, especialmente en el sector medio. Con esto se logra un coche muy estable y predecible de conducir.
La altura de manejo se establece entre el 30% en la parte delantera y el 70% en la trasera. Esto permitirá que el auto se monte en algunos pianos sin tocar el fondo plano, aunque hay que tener cuidado, ya que los kerbs en Spa suelen ser altos.
Frenos:
Normalmente los equipos optan por un 98% de presión de frenado y un 57% en la distribución de frenado. Esto brinda al auto una buena potencia de frenado para la “Parada de Autobús” y La Source. La distribución de frenado cargada más hacia delante de lo normal, protegerá al coche de bloquear las llantas traseras.
Presión de Neumáticos:
Se suelen rodar los neumáticos delanteros a 21.8 psi y los traseros a 23.5 psi. Esto debería proporcionar un buen agarre en las esquinas y un rendimiento óptimo desde la parte trasera.

En este 2021, dada la batalla reñida que se tiene entre Red Bull y Mercedes, se pudiera esperar una atractiva pelea entre los equipos, sin descartar a McLaren y Ferrari, que les sienta bien este circuito debido a la configuración muy particular de la aerodinámica de sus autos, pues, parece ser que, Mercedes no se siente tan cómodo como quisiera en este circuito. Esperemos tener un excelente fin de semana de carrera, emocionantes y libre de incidentes.