El cuaderno de Ibri: Kiitos paljon Kimi

No sé cómo empezar a escribir estas líneas. No me suele costar escribir, pero hoy es diferente. No quiero haceros la noticia de manera objetiva. Kimi no se lo merece. Mejor dicho, yo no quiero dejar este artículo en algo banal. A la gente de mi generación, o en general a aquellos que empezamos a seguir la F1 allá por los años 2003-2005, es el penúltimo piloto de aquellas parrillas que nos queda. No puedo evitar que me salgan lagrimas mientras escribo este artículo.

Lo que me gustaría decir aquí es, básicamente, un mensaje dirigido al finés. Así que allá voy:

Kimi, gracias por hacernos disfrutar con tus batallas con Fernando en 2005, gracias por aquel mundial que ganaste a la chita callando. Eres un auténtico fenómeno al volante. Siendo sincero, te eché de menos cuando te fuiste a hacer tus pinitos en el WRC. Pero volviste y no veas lo que me alegró tu vuelta. Creo que nunca le he tenido tanto aprecio a un rival directo de Fernando.

Kimi en el podio de Brasil 2007 festejando el campeonato // f1.com

Aunque para momentos buenos los que nos has dejado fuera de pista. Tu carisma y tu personalidad, nos han dado tan buenos momentos… Gracias por ser tan diferente a la robotización y deshumanización del resto de tus compañeros. Nos has enseñado lo que es ser un piloto diferente. Y se va a notar tu ausencia. Como olvidar cuando fuiste a tomarte un helado en periodo de bandera roja, o cuando te perdiste la presentación de Pelé por ir al baño, o cuando abandonaste en Mónaco y te fuiste directo al yate sin pasar por el paddock.

Y bueno, como ya he dicho al principio, creo que a nuestra generación nos has marcado muchísimo. Cuando cruces la bandera de cuadros al final de temporada en Abu Dhabi, se van a derramar muchas lágrimas. Yo el primero. Gracias por todo, Iceman. Kiitos paljon, Kimi. Espero verte pronto en los circuitos al volante de algún coche.

Va a ser complicado rellenar el hueco que dejas. Eres inigualable. Te marchas siendo el último campeón del mundo con Ferrari. No sé ni cómo terminar, los sentimientos de pena y tristeza son demasiado ahora mismo. Nos marcaste y no te irás nunca de nuestros corazones. ¡Nos gustaría verte sonreír más!

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