Sir Frank Williams un gran hombre que lo dio todo y aporto grandes cosas a la Fórmula 1. El último garajista que quedaba vivo, tristemente ha fallecido.

No todo empezó en el 77. Los inicios fueron complicados, con recursos limitados y sacrificios personales. ¿Cómo te quedarías si supieras que Frank tuvo que vender su anillo de boda para poder comprar los neumáticos para las carreras? Pues sí, tuvo que hacer este y otros muchos ir sacrificios para llegar a lo mas alto en la categoría reina.
Durante un tiempo fue el padre de una gran escudería, junto a su fiel amigo Patrick Head. Una escudería histórica por la cual han pasado autenticas leyendas, desde ingenieros, como Adrián Newey, a pilotos como Alain Prost, Nelson Piquet o el gran Ayrton Senna.

Pero, no todo era de colores. A finales de los 80, tuvo un accidente de coche que lo dejo en silla de ruedas para el resto de su vida. Un grave accidente que casi termina con su vida.
En los últimos tiempos la escudería no vive su mejor momento, pero parece que empieza a resurgir y esperemos que vuelva a tener una época gloriosa y que los sacrificios de Sir Frank Williams vuelvan a tener su fruto.
Gracias por todo Sir Frank Williams.